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Etapas del viaje inicíatico de la mujer

El viaje comienza con un alejamiento de lo femenino, cuando la mujer se separa de su madre y busca su propia identidad en una cultura definida por lo masculino. Se viste la armadura coge la espada y se pone en marcha….se va enfrentando a las puebras del camino a medida que va aceptando el desafío de superar los mitos de inferioridad, dependencia y amor romántico.
Una vez que encuentra ese tesoro del éxito dentro de un mundo de varones, experiementa aridez espiritual….llenando cada instante de su vida con cosas que debe hacer…. se dice, he logrado todo lo que me había propuesto y me siento vacía. Qué he perdido?
LO QUE HA PERDIDO ES LA RELACIÓN ÍNTRIMA CONSIGO MISMA.

Claudio Naranjo y El Parto

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ADVAITA

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Un Bodhisattva(Buda) en el Metro

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UN MUNDO SIN QUEJAS

UN RETO QUE CAMBIARA TU VIDA

Si algo no te gusta, cámbialo. Si no puedes hacerlo, cambia tu actitud.

No te quejes.

CAMBIA LA FORMA DE VER LAS COSAS, Y LAS COSAS CAMBIARÁN DE FORMA.

En Julio del 2006 Will Bowen propuso a su comunidad “El reto de los 21 días” con el propósito de ayudar a eliminar cualquier rastro de queja o lamento y sus nocivas consecuencias para el individuo.

Su propuesta fue muy simple: “Te colocas una pulsera morada con la leyenda UN MUNDO SIN QUEJAS y lo mantienes durante 21 días sin emitir ningún tipo de queja o crítica”; así sea “me duele la cabeza” o “nada me está saliendo bien”.

Experiencia Psicodélica ¿hecho ó fantasía? (Inglés)

A Psychedelic Experience – Fact or Fantasy?

Since at least 1500 B.C. men have, from time to time, held the view that our normal vision of the world is a hallucination—a dream, a figment of the mind, or, to use the Hindu word which means both art and illusion, a maya. The implication is that, if this is so, life need never be taken seriously. It is a fantasy, a play, a drama to be enjoyed. It does not really matter, for one day (perhaps in the moment of death) the illusion will dissolve, and each one of us will awaken to discover that he himself is what there is and all that there is—the very root and ground of the universe, or the ultimate and eternal space in which things and events come and go.

Operación Pandemia (gripe porcina)

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La semilla “Pachamama Crew feat Vandana Shiva”

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La amistad entre mujeres

Hace poco Paula, una amiga, me envió un power point con información sobre la amistad entre mujeres. Resulta que sesudos científicos han identificado que cuando las mujeres estamos entre mujeres liberamos oxitocina, la famosa hormona del amor. El resultado de la investigación era que a las mujeres les sana, incluso físicamente, estar entre mujeres. A los hombres no les ocurre esto (puede ser una consecuencia biológica de la competencia por el apareamiento). Deduzco que biológicamente estamos hechas para que el contacto entre nosotras nos relaje, nos produzca una fuerte sensación de placer y creemos redes de solidaridad y apoyo. Y sin embargo ¿cuántas veces hemos oido hablar de la competencia entre nosotras, de que sentimos celos y envidias unas de otras? Sin embargo, mi experiencia es que en un círculo de mujeres no suele darse competencia. Cuando una madre llega por primera vez al Grupo maternal encuentra lo que había perdido: el círculo de hermanas. Mujeres que están pasando su misma situación, que lloran como ella, que tienen problemas de pareja, que se preocupan por las mismas cosas. Comienza asi un espacio de ex-presión (liberar la presión) profundamente sanador. Nos sentimos escuchadas, apoyadas y valoradas en un espacio sin crítica, juicio o competencia. Y entonces comienza el milagro: sencillamente, nos sentimos mejor. Porque por unos momentos dejamos la forma de relacionarnos masculina y patriarcal y nos internamos en el mundo de los afectos y la solidaridad.
De vez en cuando viajo para reunirme con “hermanas” en las que el juego, los lazos de amor y solidaridad son tan naturales y fluyen de tal modo que, las reglas de la vida cotidiana se paralizan y nos asomamos a un mundo en el que las relaciones son de amor desinteresado. Es profundamente sanador rodearse de un círculo de hermanas del alma con quienes fluir. Este verano viajé a Cáceres a casa de María. Nos reunimos María, Giulliana, Marta, Carol, Lucia (mi hija de cuatro años) y yo. Fueron unos días preciosos entre magnífica comida macrobiótica preparada por Carol, olor a pan recien horneado por María, las deliciosas deliveraciones de Marta y la presencia cálida y divertida de Gulliana. En esos días, las horas pasaron entre risas, cansancios, reglas, limpiezas, comidas, excursiones, juegos con Lucía, pero sobre todo, entre conversaciones. Hablamos y hablamos y hablamos hasta las tantas. Nos reimos, lloramos, nos enfadamos, nos volvimos a reir y volvimos a hablar de nuevo. Se trataba solo de estar, relajadas, abandonadas a lo que surgiera en cada momento, sin juicios, sin expectativas. Mi hija y yo fuimos cuidadas, apoyadas, amadas. Me fui de allí con la impresión de que otro mundo sería posible si las mujeres volviéramos a amarnos, a sentirnos como hermanas, a crear una comunidad cuyos lazos estuvieran creados de oxitocina. El patriarcado trajo consigo la forma de relacionarnos, en competencia, también entre mujeres. Seguramente hemos perdido como sociedad lo que la naturaleza nos legó para vivir de forma eficiente y feliz: la relación entre mujeres; o lo que es lo mismo, las relaciones basadas en el amor y los cuidados. Solo a nosotras corresponde tomar la iniciativa y reunirnos física y virtualmente en círculos que nos devuelvan a nuestra verdadera naturaleza.

Mónica de Felipe

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